miércoles, 11 de febrero de 2009


Vive en la calle, duerme en la calle. Haga frío, llueva o nieve, ella sigue en la calle con sus compañeros, uno de ellos, el marrón, su hijo de la camada anterior. Algunos de sus otros hijos han encontrado casa, otros han desaparecido. De todas maneras, todos los perros del mundo deberían tener una casa donde cobijarse, donde le dieran amor y cuidados.

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