miércoles, 11 de febrero de 2009


Me costó varios meses que Boni se dejara acariciar, mucha paciencia, jamás pensé que daría el paso de acercarse a mi, pero un día de verano, la acaricié. Fue algo muy rápido, pero muy bonito. Ese día me di cuenta de que podíamos ser amigas, de que algún día Boni confiaría en mi y su suerte iba a cambiar. Durante varios meses Boni se acercaba un poquito a mí, unos segundos para luego marchar corriendo con la cola entre las patas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario